Riano, Mayo 2010: Carta a la Directiva de los “INTERCONTINENTALES AYMARAS de HUANCANÉ”…

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Parinas

Queridos amigos, junta directiva e integrantes de los Intercontinentales Aymaras de Huancané,

La presente comunicación a motivo de la puesta en red (Youtube) de un par de vídeos que utilizan la Música de Trencito de los Andes por parte de un miembro de su Institución cuyo Nick Name es “Peluche Celeste”.
Dando por descontada la buena fe de este joven y, por ende, su real deseo de rendir  homenaje a nuestra Música, aun nos vemos obligados en denunciar algunas fallas inadmisibles -que infringen aspectos legales- presentes en sus publicaciones audio-video.

1° video : « INTERCONTINENTALES AYMARAS » – 25 mayo 2010
Notas de presentación:
Chiriwanos instrumentados clásico (presentación): Homenaje a los Hnos. Raffaele y felice clemente maria

1. Siendo la música que se escucha en este video un extracto de la obra Il Puma e gli Arconauti, integralmente compuesta, arreglada e interpretada por Trencito de los Andes (publicada en 2002), no es admisible que la denominación de dicha institución musical no aparezca en ningún momento en dicha publicación.

2. Si bien es cierto y declarado el afán de homenajear a los hermanos Clemente, sus nombres no son exactos, frustrando de hecho el homenaje.
Los nombres correctos son: Raffaele Maria (nombre) y Felice Maria (nombre) Clemente (apellido), mas no: Raffaele y felice clemente maria. Esto ocurre al tomar iniciativas sin el debido cuidado y, sobretodo, sin consultar  los directos interesados.

3. En el texto sobre-impreso en el mismo video se afirma erróneamente que la Orquesta Pariwana se presentó en Milán, Florencia, Pisa, Genova, Bari, Verona (que, dicho sea de paso, tampoco son estados como enunciado en el documento tratándose en realidad de simples ciudades italianas): ¡Falso! Es más, las mencionadas localidades ni siquiera se visitaron.

4. El vídeo entero parece tener el objetivo de informar sobre la salida del Volumen 12 de la gran legión de los Intercontinentales Aymaras,
http://aymarashuancane.blogspot.it/2009/12/blk-carlos.html
Volumen que nada tiene que ver con lo que se escucha como música de fondo (música que -cabe repetirlo- es parte de la obra Il Puma e gli Arconauti, perteneciente a la discografía de Trencito de los Andes). Finalmente la propaganda del: Conjunto de Sicuris / Intercontinentales Aymaras / Huancané-Puno-Perú a través de la presencia constante de su logo a todo lo largo del vídeo, no puede hacerse en absoluto por medio de una banda sonora que no tiene nada que ver con dicha Institución, ni a nivel de creación y relativos derechos de autoría, ni menos a nivel de interpretación!

5. Acerca de la dicción Chiriwanos intrumentados clásico, inadmisiblemente incorrecta, su exacta formulación hubiera tenido que ser: Chiriguanos (Raffaele M. Clemente/Trad.), tal como aparece en la carátula del CD original, continente la pieza en argumento.
O, en última instancia, si es que se quiere destacar la notable interacción entre orgánicos musicales pertenecientes a culturas tan lejanas: Chiriguanos y Orquesta de Cámara.

2° video : « MARCHA A FRANCIA » – mayo 2010 – MARCHA A FRANCIA: Intercontinentales Aymaras

1. Se reiteran las objeciones n°1, 2 y 4 (donde se trata la propaganda ilícita), siendo perfectamente adaptables también a este segunda publicación.

2. El título de la pieza que se escucha en dicho documento es errado, siendo el correcto: La Marselina.

3. Además, tratándose de una versión sicuriana del Himno Nacional de Francia (“La Marseillaise” – 1792), evidentemente los autores de dicha pieza no pueden ser Raffaele y felice clemente maria (¿…!)

4. En esta publicación, lo más grave es que los sicuris del conjunto Intercontinentales Aymaras aparecen tocando sincronizados con una marcha que fue grabada por Trencito de los Andes en su obra Sortilèges des Andes (1996), por ende, inexplicablemente, se quiere producir la ilusión de que estos sicuris estén interpretando notas que, en realidad, ninguno de ellos jamás ha tocado y ni siquiera participado en grabar!

5. Con dicho erróneo pretexto, al poco rato aparece la bandera Francesa en el video, sin que los Intercontinentales Aymaras hayan tenido nunca nada que ver ni con ese país, ni menos con su música. Ahora, si bien entendamos que todo eso pueda ser la expresión de un ideal (aquel de brindar una dimensión internacional a una hermosa expresión musical vernácula), no podemos no denunciar el exceso, que, en este caso, se traduce en descarada insinuación de puras falsedades.

6. Entre postales del «Arc de triomphe»; «Tour Eiffel»; «Torre di Pisa»; «gondole di Venezia»; «Colosseo» y otros famosos monumentos europeos, supuestamente coincidentes con los principales sitios visitados por la Orquesta Pariwana en su Tour intercontinental (pero que en realidad fueron simplemente bajadas de la Web desde Juliaca) los Intercontinentales Aymaras, siguen bailando al ritmo de la música de Trencito de los Andes, tras un “sutil” trabajo de montaje.
Por último, a modo de sellar la mistificación, aparece la única verdadera foto de la Orquesta Pariwana, documentando su efectiva presentación en la plaza del Campidoglio de Roma (Agosto 1994). Esta foto fue sacada del librito de la obra discográfica titulada: Trencito de los Andes presenta: Proyecto Pariwana (2003)… ¿Licencia poética? En calidad de creadores, productores y responsables del Proyecto Pariwana consideramos ridícula e inadmisible esta mezcla de datos ciertos y conjeturas.

PD 1: Para ser utilizada en este video, la Marselina de Trencito de los Andes fue a su vez editada para extender su natural estructura y duración -clonando y repitiendo sin criterio algunas de sus partes- por supuesto sin pedir ningún tipo de permiso o licencia a los legítimos creadores de la misma.

PD 2: Al fin de evitar ulteriores malentendidos, cabe declarar también que la pieza titulada La Marselina, que se escucha en este video, jamás integró el repertorio de la Orquesta Pariwana.

Queridos Intercontinentales Aymaras, en base a todo lo precedentemente expuesto, Les pedimos cordialmente sacar estos vídeos de la Web lo más pronto posible y, en el futuro, vigilar con mayor cuidado el nivel de las publicaciones que aparecerán bajo el nombre de su preciada Institución.

*   *   *

Concluyendo, la dimensión intercontinental que se le quiso brindar a la Música denominada Sicuri, a través del Proyecto de hermandad artístico-musical denominado Proyecto Pariwana, no ha de manipularse en favor de una que otra Institución Sicuriana. Todo lo contrario, el salto cualitativo hacia un Sicuri Universal implica la superación de las tradicionales competiciones entre conjuntos en pos de la evolución de ese mismo vehículo de expresión musical que todos escogimos para crecer y comunicar.

Puesto que dicho proyecto tuvo, desde un inicio, un objetivo super partes, conformaban la selección de sicuris que realizó el Tour italiano, también algunos integrantes de Qhantati Ururi. No por nada el disco Proyecto Pariwana empieza con un tríptico titulado Kimsant’añanaka, dedicado precisamente a las tres instituciones involucradas en el proyecto mismo, en orden de aparición: Los Aymaras -“Celeste”; Qhantati Ururi -“Choqelas de Conima” y Trencito de los Andes-“Copacabaneña”.

En este sentido la alta filosofía del proyecto hablaba claro: la idea no era ni la de alimentar la supremacía de una de dichas instituciones sobre las otras, ni la de dar vida a un super-concurrente más en la improductiva competición entre sicuris! Era más bien la de juntar fuerzas, en un fecundo intercambio capaz de fortalecer y enriquecer cada identidad, con el claro objetivo de investigar las posibilidades evolutivas del noble arte del sicu, encarando al mismo tiempo la apuesta de su difusión internacional, sin apartarse de aquel marco de excelencia musical que, de por sí solo, puede hacer de la enorme expansión sicuriana a la cual asistimos algo más que una moda superficial, pasajera y devastadora.

Lastimosamente, hoy registramos la tendencia diametralmente contraria. Conforme van proliferando nuevas bases y conjuntos, la propuesta musical se vuelve cada vez más mediocre.
Las masas de sicuris de todo tipo y de todo lado están haciendo de un antiguo y delicado lenguaje musical una práctica somera, accesible a cualquiera sin mucho esfuerzo, en donde lo esencial, más allá de una que otra retórica barata, postura populista o mística andina New Age, parece ser el soplar mucho y de a muchos, en la lógica del atropello; más, no de aprender a manejar las infinitas sutilezas relativas al cómo hacerlo, para expresar altos valores estéticos, sentimientos y pensamientos trascendentes.

Por nuestra parte, nunca dejaremos de reafirmar la absoluta prioridad del Hecho Musical, único fundamento acertado de cualquier tipo de conceptualización relativa al sicu.
Hoy en día, una inquietud responsable tendría que orientarse hacia la individuación de las más oportunas estrategias para levantar el nivel de comprensión y conocimiento musical de esta muchedumbre de desatinados sopladores, hasta alcanzar algún criterio común, que pueda constituir el punto de partida de aquella búsqueda de sonido y estilo, tan indispensable hoy como lo fueron, hasta el ayer, las garantías de buena conservación propias de la tradición oral (desde luego este último dispositivo parece ser totalmente inadecuado a la nueva configuración del fenómeno en argumento).

 En este sentido salta al ojo la necesidad urgente de brindar nuevas, claras y prestigiosas referencias musicales, capaces tanto de formar el gusto -o al menos de preservarlo antes su extinción fulminante- como de constituir sólidos e indiscutibles ejemplos de Arte Sicuriano, plasmado en los más altos niveles. En pobres palabras, ya es hora de plantearse la edificación de una Literatura Musical Sicuriana, que, basándose en dichas columnas portantes, rinda cuenta de toda la Historia del Sicuri, identificando sus clásicos, en un crescendo evolutivo, cuya cumbre tendría que ser un documento actual.

A este propósito, no está de más notar como un rasgo típico del simposio de los sicuris, es su absoluto autismo con respecto a todas las demás expresiones que conforman la llamada Música Andina, tanto en su núcleo tradicional como en las metamórfosis de su difusión extra-continental. Sin embargo recordamos que el Sicuri nunca fue un fenómeno musical aislado.
Ya a partir de los primeros documentos existentes, su Música se acompañó de una variedad de expresiones vernáculas interpretadas por otras flautas hermanas, en un jardín de preciadas flores que, combinando sus colores, pudieron fecundarse recíprocamente. Hasta en la Música Andina de exportación, desde un inicio, el sicu fue un protagonista de primer plano y muchas fueron las creaciones de gran efecto que se les brindaron en el curso de los últimos 50 años. Por ende una Literatura Musical Sicuriana tendría que inscribirse en una más amplia Literatura Musical Andina, cuyas complejas conexiones quedan aún todas por explorarse. Buscar más allá de los trece tubos, quebrando el inadmisible desinterés del sicuri frente a la inmensa variedad de propuestas musicales que supo producir la Música Andina, es tarea indispensable si se quiere comprender el sicu en su actual magnitud y encontrar aquellas inéditas salidas compositivas que le corresponden.

Obviamente, hasta que, en este mundillo de aficionados totalmente auto-referencial, cada institución solo se dedique a perorar su propio valor tras el sistemático menoscabo de todas las otras; hasta que cada uno siga predicando a modo de soliloquio su exclusiva verdad sobre el sicu, hasta que se sigan difundiendo falsedades para fines individuales, la Babel será inevitable y el pobre neófito, arrojado en un laberinto de vanaglorias e injurias inmensamente potenciado por la Web, no tendrá otra luz para orientarse que su pobre entendimiento. Pues, paradójicamente, todo esto no podría sonar más alejado de los ideales de Orden, Diálogo, Comunión y Armonía propios de la Filosofia Sicuriana!

A raíz de estas simples constataciones podemos tranquilamente afirmar que el lamentable estado de decadencia de la Música llamada Sicuri, en base al nivel medio de sus actuales exponentes, es una directa consecuencia del descuido, la ignorancia y agresividad de toda una generación de sicuris, cabalmente representados por las Instituciones Sicurianas con más séquito y trayectoria.
Hasta ahora, ellos se demostraron incapaces, por un lado, de interpretar dignamente y controlar métodicamente la difusión planetaria de la moda del sicu; por el otro -y eso no obstante la enorme cantidad de nuevos estímulos- de brindar aportes y mejoras consistentes al legado musical de las pasadas generaciones de sicuris.
Al parecer, la profética intuición de Proyecto Pariwana sigue hoy más vigente que nunca. Solo que ahora el problema ya no es tanto el abrir camino a la evolución del Sicuri, cuanto el tratar de evitar su vertiginosa involución!
Es justamente por eso que, aún con cierto embarazo, en estos momentos nos toca escribir estas líneas, en vez de estar produciendo nuevas e innovativas piezas del legendario repertorio sicuriano.

Dulcis in fundo, deseamos señalar la falta endémica de recursos económicos típica del entorno del Sicuri; una tara bien grave además de totalmente anacrónica e injustificada, sobretodo si se considera la consistente cantidad de personas de toda clase actualmente involucradas en este asunto. El Sicuri, tal como se presenta hoy, ya no tiene por qué arrastrarse llagas de pobreza y discriminación pertenecientes al pasado; es más, a nuestro parecer, este Arte tiene las potencialidades para trascender los límites de su proverbial corral de diletantismo.
Tal como sucede en cualquier ámbito del Conocimiento Humano -desde la Física Cuántica hasta la Música Culta- la alta calidad se vuelve posible a condición de que exista una difundida voluntad de, disculpen la vulgaridad, “meter mano al bolsillo”…
Por ejemplo: ¿No sería genial empezar a substituir unas cuantas cajas cerveza con otras tantas cajas de buenos discos?

Plasmar proyectos capaces de asegurar al sicu un futuro vigoroso significa invertir mucho tiempo, fuerzas y recursos (también económicos) en los mismos, tal como lo hizo en su época Trencito de los Andes para la realización del proyecto piloto, denominado Proyecto Pariwana. Tengamos presente que somos nosotros mismos, los sicuris, los primeros en tener que valorar materialmente esta Música si de verdad queremos que otros le reconozcan su real importancia.

Y ahora solo nos queda agradecer nuestros lectores por haber tenido la constancia de llegar hasta aquí y, sobretodo, Peluche-Celeste por ofrecernos el pretexto para publicar estas consideraciones.

Menos ch’amampis y más nivel!

Il Laboratorio delle Uova Quadre

Flamencos

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