ZIG ZAG… ¿De dónde es esa música?

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Zig Zag
[ Saludos cordiales, desde Ecuador, un orgullo saber que la música ecuatoriana ha inspirado tan hermosas interpretaciones de las mismas por parte de ustedes, mis respetos y agradecimiento. Tengo una pregunta que hacerles, los temas de Ecuador recreados por ustedes Tono del dormilón Fahua Suriru, de que parte del Ecuador pertenece, a que cultura, que ritmos son y que representan.

Atentamente E. C. ]

Saludos de retorno desde Roma estimado E.,

De antemano agradecemos la consideración que recambiamos con igual cariño.

Con respecto a la inquietud que anima tu escrito, pues, quizá sin querer diste de lleno en la yema del Quid.

Algo que ha sido -a nuestro modo de ver- ingenuamente ignorado en un principio y luego a menudo conscientemente omitido, sobretodo por parte de algunos operadores del sector que son quienes tendrían la responsabilidad deontológica de ampliar la visión y comprensión de la gente interesada en estos temas, a través de su labor…

Espero quieras exculpar esta pequeña digresión y en seguida venimos al grano:
Todos los temas contenidos en la obra llamada «Zig Zag» han sido escritos en Roma por Raffaele M. Clemente, autor de todas las Músicas, y por su hermano Felice M. Clemente, autor de todas las Líricas.

Únicas excepciones: el huayño “La Rosita”, la copla final de “Bienvenidos a la Faccha” [En la Loma de Zuleta] y las micro-citaciones [Jakuiari Rishuniari, Ñanda Mañachi y Quinchu Cajas] incluidas en el tema “Italianomasicuna” que, justamente por tratar la parte más íntima de la historia de nuestro acercamiento a esta Música, quieren evidenciar y homenajear los orígenes de este encuentro…

Corría el Anno Domini 1992.

A este punto entenderás por qué, al hablar de “recreación”, cometeríamos un  garrafal error en términos. En este sentido es fundamental comprender que “Tono del Dormilón”, “Fahua Suriru”, “Latitud 0”, “Nina Punlla”, “Bienvenidos a la Faccha” o el mismo “Zig Zag” son verdaderas “creaciones” -por cierto inspiradas en formas y módulos más o menos antiguos/vigentes en varias tradiciones- pero endémicamente “creaciones”.

En otras palabras: detrás de esas Músicas y Canciones en realidad hay un par de artistas que -a través de sus poesías hechas de sonidos y palabras- se están expresando… están queriendo comunicar con un pueblo utilizando su mismo idioma, sublimado a través de su propio arte.

Y hasta aquí, aún podríamos considerar todo esto como algo “posible”… por cierto no común, pero aún “imaginable/comprensible”.

Sin embargo el hecho de que estos artistas sean italianos de pura cepa -sin parientes ecuatorianos, ni andinos, ni menos “latinos” y que, además, siempre residieron en Italia- ya empieza a teñir la historia de nuevos y extraños colores.

Pero el clímax de todo es indudablemente la inaudita “respuesta” (de la cual tú eres fidedigno testigo) que llegó desde aquel mismo pueblo con el cual esos entonces jóvenes artistas pretendieron comunicar.

Y ahora sí, asoman los extremos de lo “increíble”.

Sin embargo creemos que valga la pena producir un esfuerzo adicional para profundizar un poco más sobre la confusión que envuelve los términos de la creatividad en ámbitos “tradicionales” (en todos los andes) y con ese fin aquí va la metáfora:
Si Vincent Van Gogh pinta una Casa o una flor a quién se le Ocurre preguntar
«¿Quién es el arquitecto que proyectó el edificio que pintó Van Gogh?» o
«¿Cómo se llama el jardinero que plantó la flor ilustrada por Vincent?»

Evidentemente no tendría sentido alguno puesto que el edificio físico y su cuadro -tal como la flor y su pictórica representación- pertenecen a dos mundos diversos y, por ende, cumplen funciones totalmente distintas y distantes, nada que ver el uno con el otro: En el edificio se puede vivir, en su cuadro no… pese a que este último pueda inspirar millones de personas a flor de historia.

Concluyendo, creemos que la naturaleza misma del evento «Zig Zag» y de sus posteriores emanaciones amerite un profundo estudio interdisciplinario empezando por la musicología hasta llegar a los aspectos más antropológicos…

Mas, un primer análisis psicológico en orden a la relación que fluye entre los ecuatorianos y «Zig Zag», nos llevaría paulatinamente a entender las razones que rigen esta su legítima necesidad en “re-apropiarse” o, más simplemente, “apropiarse” -aunque sea de forma “compartida” (¡con nosotros!)- de las Músicas que componen la mencionada obra… y, una vez más, tus preguntas lo atestiguan.

Por parte nuestra no tenemos ningún problema.

Es más: siempre ha sido (¡y aún lo es!) todo un honor… a condición de que no se abandone el sagrado marco del mutuo respeto por el obrar de todos y de un profundo espíritu intercultural.

En este sentido nos gustaría poder responder a tu pregunta: [de que parte del Ecuador pertenece, a que cultura, que ritmos son y que representan]
con un canónico: «Son del Chimborazo o del Carchi… de la Cultura Qaranki o de los Kayambis… son Tonadas o Chashpiscas… etc»

Pero el más mínimo ejercicio de honestidad Intelectual nos lo impide:
Pues, la verdad es que esos temas no pueden pertenecer a ninguna “parte del Ecuador” más que a un Ecuador de nuestros ensueños… en donde suenan músicas como Zig Zag o Ecuavolley!

Quizá deberíamos trabajar juntos para que ese Ecuador exista un día.

Il Laboratorio delle Uova Quadre

2 thoughts on “ZIG ZAG… ¿De dónde es esa música?

  1. Muy facinado de escuchar su mùsica que transporta a mundos imaginarios aunque sean estos reales pero con tintes que solo la realidad es dueña, quisiera el Ecuador de sus canciones, saludos desde Ecuador

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